Guías basadas en evidencia sobre nutrición, calorías, macros, pérdida de grasa y ganancia muscular. Sin mitos, sin atajos.
El efecto térmico de la proteína consume entre el 20–30% de sus propias calorías durante la digestión. Es decir, de 100 kcal de proteína que comes, el cuerpo gasta 20–30 kcal solo en procesarlas. Por eso las dietas altas en proteína tienen ventaja en pérdida de grasa.
Dormir menos de 6 horas aumenta la hormona del hambre (grelina) un 24% y reduce la hormona de saciedad (leptina) simultáneamente. Esto hace que al día siguiente comas una media de 385 kcal extra sin darte cuenta. El sueño es el suplemento más infravalorado.
La sobrecarga progresiva — aumentar gradualmente el peso o las repeticiones — es el único principio de entrenamiento sin excepciones. Sin progresión, el músculo no tiene razón para adaptarse. No importa qué rutina hagas: si el peso no sube, el músculo no crece.
Las personas subestiman su ingesta calórica entre un 20 y un 50% de media. No por engañarse sino porque estimar porciones visualmente es genuinamente difícil. Una báscula de cocina usada 2-4 semanas resuelve el 80% de los errores.
Los principiantes en el gym tienen una ventaja única que los avanzados han perdido: pueden ganar músculo y perder grasa al mismo tiempo. Este proceso (recomposición corporal) es más eficiente cuanto menos entrenado estés.
La recomposición corporal — perder grasa y ganar músculo al mismo tiempo — es posible en condiciones específicas. Los principiantes y quienes vuelven al gym después de una pausa tienen una ventana única de 6-12 meses donde el cuerpo puede hacer ambas cosas simultáneamente.
Dormir menos de 6 horas aumenta la hormona del hambre (grelina) un 24% y reduce la saciedad (leptina) un 18%. Un estudio mostró que con el mismo déficit calórico, quienes dormían 8.5h perdían el doble de grasa que quienes dormían 5.5h. El sueño es parte del plan, no un extra.
De todos los suplementos del mercado, solo 3 tienen evidencia científica sólida: creatina monohidrato, cafeína y proteína en polvo (como fuente de proteína conveniente, no por efectos especiales). El resto tiene evidencia limitada, mixta o directamente inexistente.
El NEAT (actividad cotidiana no deportiva) puede variar hasta 800 kcal al día entre personas del mismo peso. Una persona que trabaja de pie quema 400-600 kcal más que alguien que trabaja sentado, sin pisas un gym. Aumentar el NEAT es la herramienta de gasto calórico más infrautilizada.